Tengo 29 años, empecé a ver porno y a masturbarme cuando tenía unos 13 o 14 años, y siempre lo vi como algo normal. Estaba constantemente cachondo, mirando a chicos y fantaseando mucho. Mi infancia fue un poco difícil, así que (ahora lo sé) encontré maneras de sentir menos emociones o de insensibilizarme. Con el tiempo, la intensidad del porno que veía fue aumentando y casi nunca pasaba un día sin masturbarme, ver porno y fumar marihuana (empecé a los 17 años). También empecé a beber de forma muy poco saludable y a consumir drogas recreativas. Me sentía deprimido, devastado e indefenso.
Durante el confinamiento empecé a practicar yoga y desde entonces ha comenzado un proceso de profunda sanación. Desarrollé conciencia y presencia, y me di cuenta de que si quería sentirme mejor tenía que cambiar, así que poco a poco empecé a modificar esos hábitos negativos de forma gradual y natural.
El recorte de bordes sigue siendo un problema.
En 2024 me di cuenta de que la pornografía me dejaba cansado y vacío, así que decidí dejar de eyacular, pero seguí viendo porno y practicando el control del orgasmo. Logré pasar varios periodos de 5 o 6 meses sin eyacular, pero llegué a un punto en el que no podía manejar la energía acumulada en mi mente y mi cuerpo, y tuve que desahogarme.
Han pasado dos meses desde que descubrí NoFap y, al reiniciar mi vida sexual, obtuve acceso a una buena fuente de datos científicos que me ayudan a comprender profundamente y a mantenerme motivado. ¡Los beneficios son innumerables y no deberían ni siquiera ponerse en duda!
También tengo TDAH y tendencia a desarrollar conductas adictivas, algo muy común ya que el cerebro con TDAH busca dopamina. Mi cerebro sigue generando pensamientos sexuales a diario y debo mantenerme presente en todo momento para no caer en esta trampa.
Mi práctica diaria de yoga kundalini me ayuda a mantenerme estable y centrada, y me permite afrontar los retos de la vida.
Si yo he llegado hasta aquí, ¡seguro que cualquiera puede hacerlo! Paz y amor, hermanos y hermanas ✌
POR: respira.más profundo