Adicto/a sin remedio a la pornografía a los 15 años. ¿Y ahora qué?

El entrenador Church narra la historia de un joven de un país tercermundista y una familia conservadora que busca rehabilitarse. ¿Es la solución evitar el contacto con mujeres reales, sobre todo si esto provoca que los jóvenes se vuelvan adictos a las pantallas y no estén preparados para las relaciones de la vida real en el futuro?

Su creciente consumo y la naturaleza más extrema del material no son inusuales. Su rendimiento académico se desplomó y ya no podía mirar a los ojos a los demás. Usaba la pornografía para aliviar su dolor y escapar de experiencias dolorosas. Las erecciones matutinas cesaron a los 15 años. La pornografía le parecía normal; la conexión humana le resultaba aterradora y extraña.

¡Por suerte, el cerebro es plástico!